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BREVE RESEÑA HISTÓRICA

 


 

Prescindiendo de los poblamientos anteriores al dominio musulmán, cuya riqueza es tan impresionante y por tanto tan imposible de resumir en unas líneas; se puede afirmar que la historia de la Sierra Sur de Sevilla, y su realidad actual está marcada por el hecho de la frontera que dividió a los mundos cristiano y musulmán: De Pruna a Herrera, se erigen altivos torreones, castillos, alcázares, restos de torreones y otras arquitecturas como la del agua que abundan por doquier y que fueron testigos de ese estado de guerra casi permanente. Una situación que  podemos fechar tras las  conquistas realizadas por Fernando III El Santo de los territorios y plazas de Osuna y Estepa (1240)  Su encomienda por su sucesor Alfonso X El Sabio a las ordenes militares de Calatrava y Santiago respectivamente, evidencian estos problemas suscitados de repoblación y mantenimiento de fronteras. A finales del s. XV el asalto definitivo al reino granadino, cambiará definitivamente el rumbo de la  antigua violenta y despoblada “Banda Morisca.” Ambos núcleos de población saldrán fortalecidos demográfica y estratégicamente en este proceso y comandaran la historia posterior de los pueblos menores ubicados en sus comarcas; la mayoría de los cuales tienen su origen a lo largo del S.XVI,  tras la desaparición del Reino de Granada. Algámitas y Pruna quedaran fuera de las jurisdicciones señaladas, por pertenecer su territorio al ducado de Arcos. Osuna, Estepa y el resto de los pueblos  también comparten  destinos semejantes desde los albores de la modernidad. Bajo el reinado de Felipe II los Téllez Girón alcanzan la categoría de duques y propician una arquitectura civil y religiosa, base de su riqueza patrimonial actual e impulsan el proceso repoblador en las “sierras de Osuna”  dando lugar al nacimiento de Martín de la Jara, Los Corrales, Villanueva de San Juan, El Saucejo, y  El Rubio en plena campiña. Todas estas poblaciones tendrán iglesia en la centuria siguiente, lo cual da idea del crecimiento del poblamiento cristiano en esta zona.

Estepa, sufre un proceso similar; obtiene el marquesado tras la compra efectuada por Adán Centurión, almirante de la escuadra española y a partir de  ese periodo  comienza a salirse de su muralla y crear los edificios que hoy día la magnifican. El vado de las Chozas,(Badolatosa) el Rio Bueno (Aguadulce), Xilena, el último abrevadero para las caballerías en el Camino Real de Granada; Herrera, La Roda, etc. conocen una expansión, como núcleos urbanos dentro del contexto de prosperidad que afecta al reino de Sevilla en general y a  casi todo el  marquesado en particular. Mención aparte Casariche, que conoce cierto declive, Pedrera que pasó a ser villa en 1557 o Lora de Estepa, vinculada su prosperidad a Juan de Córdoba. Los siglos XVII y XVIII, salvo coyunturas concretas mantendrán el crecimiento económico y poblacional de este territorio. Los decretos isabelinos de mediados del s.XIX, posibilitan a todos los pueblos de la comarca de la Sierra Sur el poder formar ayuntamientos propios independizándose de los señoríos jurisdiccionales abolidos de Osuna y Estepa.

El paisaje serrano siempre fue un lugar perfecto para guarecerse a los fuera de la ley, las penurias económicas sobre todo hicieron que bastantes se tirasen al monte, y que el fenómeno del bandolerismo tenga en nuestra comarca una especial relevancia. De Diego Corrientes, al mas famoso  José María Hinojosa “El  Tempranillo”, pasando por el “venitas” J. Caballero o “El Pernales” anécdotas de las andanzas de todos ellos se cuentan en todos nuestros pueblos. La guerra contra los franceses reactivó el bandolerismo; unas veces actuando como tales y otras como auténticos guerrilleros contra el invasor. En Osuna “La Majarona” brava mujer que arrancó del consistorio el bando napoleónico, provocando la rebeldía popular, la actuación de “La Torralba” en Estepa contra los soldados franceses, lo cual le supuso el fusilamiento, la partida de “Los Guerras” formada en el Rubio, o las del “Pulga”  y “El Bolsero” en Casariche y Badolatosa, son ejemplos de esta actitud.

El liberalismo triunfante de mediados de siglo XIX, disolvió el régimen señorial complementando la acción con el proceso desamortizador, pero la mayor parte de la tierra fue conservada como propiedad privada por la antigua nobleza y la nueva burguesía, desarraigando a miles de campesinos y convirtiéndolos socialmente en jornaleros, hecho que afectó dramáticamente a las comarcas de Osuna y Estepa y cuyas consecuencias marcaran nuestra historia en el s.XX.

El fracaso general del proceso industrializador en Andalucía en la segunda mitad del diecinueve y una burguesía agraria comarcal, ajena a la realidad social, generaron dos procesos que marcaron nuestra historia en el siglo XX . Una  conflictividad social que finalizó con la Guerra Civil, y resucitó atenuada en la transición democrática, con la tierra como acto reivindicativo de justicia social. Como consecuencia de las malas condiciones de vida del campesinado y la población en general, se inicia un proceso migratorio, de nefastas consecuencias para el futuro de esta comarca. La emigración, iniciada a principios de siglo con destinos a ultramar, fue prácticamente anecdótica en relación al volumen de la población. Por contra la que se produjo en mitad de la centuria del veinte se convierte en un verdadero éxodo hacia las zonas industriales de España y Europa y casi todos los pueblos de por aquí, perdieron casi la mitad de sus efectivos entre 1950 y 1975. Posteriormente se ha registrado un lento proceso de recuperación, que ni mucho menos va a devolver a este territorio los índices poblacionales de antaño. En las fechas indicadas por ejemplo El Saucejo pasó de tener 8.000 habitantes a 3.780.

Hoy día estas sierras y campiñas, que con su gentes forman parte del llamado “Corazón de Andalucía”, nos brindan un amplio abanico de posibilidades para el enriquecimiento cultural. En su mosaico colorista hay de todo, una historia grave, unos paisajes merecedores de conocerlos como La Laguna del Gosque, los embalses de Badolatosa, la máxima altura provincial de Algamitas, etc.; y sobre todo sus gentes.-